Todos los días, a cada hora, a cada segundo estamos dejando muchas palabras a la intemperie. Ellas que nos han servido de tanto han sido y están siendo víctimas de nuestro malgasto y de ese deterioro inducido por esos patrones que cada día nos amalgaman más con el protocolo y con la hipocresía. Por qué botar esas letras que tanto trabajo nos costaron aprender o es que acaso ya nos olvidamos de lo difícil que fue almacenar de por vida las vocales y encima de todo entender y organizar en el cerebro ese más complejo pero útil alfabeto, por qué abandonarlas en los recuerdos de quienes ni siquiera nos recuerdan. Las palabras son lo único que nos acompañan después de las visceras, las tripas, el esqueleto, el aliento y la ropa, por eso esta inconformidad con desperdiciarlas.
Fijemonos bien cuando nos encontramos con alguien que hace mucho tiempo no vemos y a quien en realidad no nos interesa un bledo seguir viendo, entonces qué pasa, lo saludamos, le contamos lo que estamos haciendo y le preguntamos lo mismo, luego le decimos: "¿Cuándo almorzamos?" (Primer desperdicio) e inmediatamente después "venga, deme su teléfono" (Segundo desperdicio) pues sabemos que nunca vamos a llamar y obviamente que nunca vamos a almorzar, no es justo con nuestras incondicionales palabras.
Existen muchos más casos, por ejemplo cuando alguien nos está diciendo algo que realmente no nos interesa y nosotros simplemente le decimos: "sí, ajá, claro, obvio" y repetimos y repetimos estas palabritas sin ser concientes de nuestra desfachatez , no lo hagamos más, es preferible no hablar.
Lo mismo hacemos con nuestra parte virtual pues en un chat, degeneramos las palabras, las escribimos mal y nos volvemos monosílabos, además no conformes con el daño que les estamos causando ahora las estamos reemplazando por iconos y muñequitos, el lenguaje se volvio en simbolitos y las palabras, ¿dónde diablos quedan?
Por qué tener que seguir escribiendo cartas en las que sacrificamos un "cordial" o un "estimado" o un "querido" cuando realmente eso no es lo que queremos decir ni lo que sentimos por esos mensajes o por esas personas, ahorrémoslos, dejémoslos para cuando de verdad valgan la pena. Pensemos en todos esos canales que contribuyen al derrochamiento de las palabras, un claro ejemplo es cuando nos pegamos contra algo y gritamos cosas como: "maldita sea" "jueputa" ahí las palabras se van directo a la nada, lo mismo pasa en esos mensajes que dejamos en los contestadores, finalmente una cinta los absorbe y tal vez se queden ahí por años o el mensaje no cumpla su objetivo en el momento que debía hacerlo, es más, muchas veces nos arrepentimos por dejar palabras consignadas ahí, así que empecemos a reflexionar y a ver dónde es que dejaremos a todas esas interesantes, sin sentido, absurdas, sucias, claras, obsoletas, suaves, tontas, malas, bonitas, toscas, raras, bobas, idiotas, poderosas, complejas y magníficas palabras.
Y tú y yo sí que estamos desperdiciando palabras en nuestros respectivos trabajos... porque ¿qué es ser copy? alguien que se inventa palabras vacías, aunque con intentos seudo literarios (que salen bien muchas veces), que son enviadas como parte de un mensaje publicitario... Una vez hablando con un amigo le decía que, por lo menos en mi medio, la mayoría de la gente se fija en si el diseño es "bonito" y todo lo que yo hago, las cartas, el estimado, el título, el cierre y Call to Action se quedan en un mundo etéreo que sólo leo yo con orgullo (a veces). ¿En qué momentos nuestras palabras tienen sentido?
En cuanto al msn, estoy de acuerdo en una parte y en otra no....Por un lado, el msn nos deja decir esas cosas que no diríamos, eso es interesante, nos deja hablar con alguien que de otra forma no podríamos contactar y nos deja echar lora gratis.. pero también nos hace autómatas del teclado, nos hace personajes mudos muy diestros en el tema de la redacción rápida y el mensaje cifrado que tantas veces se malentiende; yo soy fan del msn pero a veces añoro esas conversaciones face to face en las que uno dice pero está siendo visto y medido por tantas otras cosas como el lenguaje corporal, las pausas, las intenciones, los tonos.... en el msn engañas, eres el que quieres ser, das la intención que buscas, y muchas veces actúas porque es la máscara de los tímidos, es como una droga que te hace parlanchín.
¿Sabes que se te olvidó? Todas esas veces en las que la gente habla sola... Es chévere pensar cuántas de esas son desperdicios de palabras o revelaciones profundas... creo que hay de ambas, desde las que hablas mierda sobre lo que harás durante el día hasta las que descubres que eres un imbécil y que la has cagado....
Sólo sería interesante ver cómo haces para ser consecuente con tu teoría, porque si piensas que tantas veces las palabras son derrochadas sería muy válido que tú las cuidaras en cada aspecto que planteas... me quito el sombrero si las usas con la honestidad que propones.
Bienvenido al mundo de los blogs... espero comentarios en el mío.
Abrazo
Mafe